¿Cómo Mejorar Tu Vigilancia Fetal Con El Ducto Venoso?

mayo 2, 2016

Cuando realizamos vigilancias fetales, ya sea para diagnósticos de alteraciones de estructuras, o bien para toma de decisiones clínicas en casos de enfermedad materno-fetal como la preeclampsia, a menudo nos topamos con condiciones clínicas que nos llevan a encrucijadas.

Por ejemplo, si encontramos una translucencia nucal aumentada en primer trimestre, pero que el incremento es discretamente arriba de lo normal, nos enfrentamos con la pregunta ¿es un feto sano?, ¿pertenece realmente al grupo de fetos con síndrome de Down, enfermedades cardiacas, o infecciosas? ¿Cómo evitar poner en riesgo de procedimientos invasivos o estresar a la madre?

Otro escenario clínico aún más frecuente, es encontrar un feto con restricción de crecimiento de origen placentario, en la segunda mitad del embarazo, pero aún lejos del término. En estos bebés, la encrucijada es ayudarlo a nacer o esperar a que madure un poco más y fortalezca pulmones.

 

Para estos casos (entre otros), la valoración del ducto venoso nos ayuda a dar una orientación más apegada al máximo beneficio, tanto a los padres como a sus médicos. El ducto venoso surgió como un marcador emergente de primer trimestre, pero se ha tornado en gran utilidad para la vigilancia de la circulación fetal.

El ducto venoso es un vaso sanguíneo derivado de la circulación portal, que sirve para llevar la sangre mejor oxigenada desde el cordón umbilical hacia el corazón fetal. Sirve incluso como regulador de velocidad y flujo para hacer más eficiente la distribución de sangre oxigenada a cerebro y corazón. Por lo tanto, es importante que en un ambiente de medicina enfocada a la madre y al hijo, se cuente con la capacidad de poder medir este vaso sanguíneo.

 

¿Cómo medimos el ducto venoso?, es realmente difícil debido a tu tamaño y ubicación tan próxima al resto de la circulación hepática.

Primero que nada, hay que reconocer su forma habitual, es una onda en forma de m, que cuenta con un pico sistólico, un pico diastólico, un valle entre ambos y una sima que representa la contracción de la aurícula (onda a).

La valoración de la forma de la onda también es importante, valles muy deprimidos, ondas a ausentes o reversas, ductos trifásicos, etc., pueden significar una anomalía circulatoria que refleje insuficiencia cardíaca, hipertensión pulmonar, fetos con compromiso premortem y otras anomalías que denotan la importancia de acostumbrarnos a ver las ondas normales.

 

Algunas de las recomendaciones para su medición son:

1.- Ampliación de la imagen de tal manera que se observe únicamente el abdomen y el tórax

2.- Corte medio sagital (el mismo corte para longitud cráneo cauda y translucencia nucal nos sirve para valorar el ducto)

3.- El tamaño del volumen muestra (la ventanita del Doppler pulsado), debe oscilar entre 0.5 y 1 mm para primer trimestre, y en tercer trimestre no mayor a 2 mm.

4.- El ángulo de insonación deberá ser menor a 30° de manera que el vaso se observa lo más posible cercano a 0 grados

5.- Ajustar los filtros de sonido de 50 a 70 hz, para aislar los ecos de vasos con menor o mayor velocidad que pudieran ser artefactos negativos en la medición

6.- La velocidad de barrido deberá mostrar un número de ondas entre 3 y 6, para que nos permita valorar las características visuales de la misma.

 

Para iniciar la toma del Doppler pulsado, espera a que el feto este en reposo, los movimientos hacen que se pierda el vaso, y durante el tercer trimestre, el movimiento respiratorio influye en la velocidad del vaso.

Como recomendación adicional, se propone que, en la medida de lo posible, el cálculo se realice de forma automatizada, lo cual disminuye variabilidad. Te recomiendo que ajustes las ganancias de manera que la imagen de la onda se vea lo suficientemente clara.

Como lo mencioné el ducto venoso es difícil de medir, por lo tanto, empieza realizando mediciones en fetos sanos para acostumbrarte a realizar los ajustes y a ver las formas del ducto normal. Una vez que logres hacer la toma y ajustes en menos de 2 minutos, podrás valorar fetos con patología. Los valores del ducto deberán ser en IP venoso, existen tablas de referencia en la literatura médica para guía. Pero ese es otro tema.

 

Resumen: El ducto venoso es un vaso de gran importancia en la actualidad para valorar anomalías y pronóstico fetal. Es importante que la vigilancia fetal avanzada incluya en los casos necesarios la valoración del ducto venoso.

 

Dr. Marco Alfredo Velasco Herrera

Médico Materno Fetal